En nuestros abrazos que nos cogemos las manos de manera diferente. Y es por eso que siempre necesito rodearme de vosotros. En nuestros pasos y siempre recordando, hoy especialmente, aquellos que atrás se llevaron por delante. En nuestras horas y nuestros tiempos que por fin somos dueños de la experiencia. Y que aun sin ser enteros hoy puede decirse nos conocemos más que ayer. Y todo con orgullo de conocimiento. De nuestro futuro solo espero seguir reuniéndome las manos y si puede ser que se junten el resto de los pies. Y también espero que cada vez uno sea de sí mismo antes y más rápido. Porque duele verse de pequeño extrañándose. Por los que no están. Por los que fuimos sin saber y ahora por fin somos. Y por cuidar las infancias que vendrán. Feliz Orgullo.