Sobre el amor.
Tengo las manos blancas y también tengo las manos frías. Muchas veces se me da, en plena madrugada, por arrancarme los padrastros sin cuidado y amanecer al día siguiente entre el sabor de la derrota y la vergüenza. Si hay algo que amo es el silencio, aunque también sé que la caricia suena. Que algún día echaré en falta todo lo que hoy me ha despertado.