Entradas

Mostrando entradas de diciembre, 2023

Las ruedas del mundo.

  Siento que nunca seré normal. Aunque ciertamente es egoísta de pensar;  que yo no sé que piensen o sientan otros.  Me doy cuenta que, ya no quiero el amor , la libertad o el deseo . Y que todas las aspiraciones del yo inocente se fueron resquebrajando y yacen ahora ajadas en un pozo sin fondo y de nombre Juventud .  Me doy cuenta que ahora nada más busco una cocina cálida o la decencia de poner mis manos en la mesa y sentir la firmeza de tener una mesa y seguir teniendo manos, a pesar de todo.  Porque a pesar de todo y de perder ya se no ama como contigo, ya no se crece otra vez y nunca nada se compone pensando en la vuelta atrás porque no existe.  Es injusto, y todo por seguir las ruedas del mundo.  Son injustas, las ruedas de unos y otros a pesar de todo. 

Felices próximas fiestas (supongo).

La edad no perdona: es lo que me preparo para escuchar alrededor de la mesa. Queda claro, es inútil expresar con palabras lo que ya expresan por sí los labios. Enfrente y arrugados, cargados con la nostalgia del pasado. Acumulando las comisuras el peso de los años, las tazas de café que nos hemos tragado y los cigarros. El tiempo invisible a los ojos; va y viene por los labios. Ya es tarde para mí Me gustaría pronunciar en alto porque parece que en esta esquina nadie nota los ojos o las arrugas que el tiempo deja en los labios. Ya es tarde para mí Y todos ocupados hablando de lo intrascendente o dejando que ocupen las vajillas chocando los espacios. Si pudiese solamente volver al principio. Pero la edad no perdona.