Hoy, jueves.
Ganas de ser otra cosa. Ganas locas, desatadas, rabiosas, enfadadas. Ganas de llamarme por otro nombre, despertarme en otros ojos y tocar una piel distinta. Ganas de decirme soy pero no soy ya nunca. Porque llegará el día en que algún otro te escriba o mis palabras dejen de importar tanto.