Manifestaciones del olvido.

¿Para encajar tengo que romperme?

¿Quién estableció por primera vez las normas de los cuellos vueltos?

Dime, si no hay moldes cómo es que...


¿Qué tengo que hacer? ¿Romperme o despellejarme?

Arrancársenos la piel con iras lo que consideráis que nos sobra. 

¿Dónde se recogen las consideraciones? Estoy dispuesta a disfrazar el cuello por dejar una hoja de reclamaciones en alguna parte.


El espejo me mira, dice: sé quién soy.

                                                           y tú, ¿sabes quién eres?

Alcanzado cierto nivel de comprensión podré dejar de dejarme los dedos. Decimos siempre con sangre en las manos.

Pero, cuando sube la marea de la comprensión baja la del entendimiento. Es por eso que por mucho que se hable solo escucháis el ruido.

¿De verdad estamos condenados al olvido?





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