Del concepto de las almas.

Mi dogma es débil si lo pienso. No ahuyenta la tristeza.

Por eso me baño aquí.

Nací cerca del mar por acostumbrarme al agua salada y mis pulmones, dios no lo quiera, encharcan.

Repito el dogma. Me acuerdo que respiro.

Pero siento la sal en la garganta como un nudo o una espina que no quitan migas de pan.

Soy consciente de no ser más que vísceras alrededor del cuerpo y aun así siento en mis brazos tener algo más.

Puede que este miedo sea solo un alma queriendo salirse.


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