Nadie.

Tengo tiempo de pensarme (para mi desgracia).

Siempre pasa que las nubes vienen a cogerme por los párpados y elevarme hasta el cielo para luego soltarme de repente haciéndome llorar. 

La previsión meteorológica es fatal. A veces tengo miedo de consultar con la almohada todas estas cosas y que acabe por traicionar mis secretos. 

Pienso mucho en esto: en como los sueños se me rompen al despertar y también tengo miedo, miedo de que algún día mis sábanas se me atraganten en la noche hasta asfixiarme. 


Comentarios

Entradas populares de este blog

Todas las cosas que soñé.

Enero.

Septiembre.